El Museo Thyssen-Bornemisza y la Fundación Caja Madrid presentan en febrero la exposición Monet y la abstracción, un recorrido por la obra del gran pintor impresionista francés planteado desde una perspectiva diferente: la de su relación con el desarrollo de la abstracción en la segunda mitad del siglo XX.
La permanente obsesión de Claude Monet por captar la instantaneidad le llevó a desdibujar la representación pictórica y le condujo prácticamente a las puertas de la abstracción. A mediados del siglo pasado, la joven generación de pintores abstractos americanos y europeos redescubre su arte y le encumbra como profeta indiscutible de las corrientes matéricas de la abstracción, situándole en el lugar fundamental que hoy ocupa en la historia del arte.
Jackson Pollock, Mark Rothko, Willem de Kooning, Sam Francis, Joan Mitchell, Adolph Gottlieb, André Masson, Philip Guston o Gerhard Richter fueron algunos de estos jóvenes artistas que volvieron la vista hacia Monet y cuya obra podrá contemplarse en la exposición, en un interesante diálogo con la del maestro impresionista que pondrá de manifiesto sus múltiples conexiones.