La progresiva retirada de los planes de ayuda a la compra de vehículos complicará la situación del mercado europeo en este presente ejercicio, en el que la caída de las ventas afectará a aquellos segmentos y fabricantes que más se han beneficiado de aquellos durante 2009.
El mercado europeo alcanzará unas ventas estimadas de 12,1 millones de vehículos en 2010, lo que supondrá una caída del 10,5% respecto a 2009, según las estimaciones de la consultora especializada JD Power. Una de las principales causas de dicha caída sería la retirada de las medidas tomadas por los gobiernos durante el pasado ejercicio. Medidas que han tenido éxito para estimular y defender al mercado de las caídas generalizadas fruto de la crisis económica. Y, precisamente por ello, la industria automovilística, y especial determinados fabricantes, debería prepararse para un año difícil en 2010 ante la progresiva retirada de los incentivos a la compra.
La combinación de ayudas públicas y descuentos aplicados por los propios fabricantes podrían haber anticipado muchas operaciones al pasado año, detrayéndolas a otras posibles de 2010, e incluso de ejercicios sucesivos. Esto ha provocado una distorsión del mercado que, según JD Power, requerirá tiempo para lograr su normalización, por lo que los resultados del presente ejercicio vendrán condicionados por ello. Uno de los ejemplos más ilustrativos es el alemán, que durante 2009 creció un 23.2%, mientras que su economía se contraía, por lo que se espera una importante corrección durante 2010 cuando desaparezcan los efectos de las ayudas públicas, al igual que en otros mercados europeos.
Esta dinámica correctora podría acusarse especialmente en el segmento de los vehículos más pequeños, y en aquellos fabricantes que, gracias a su producto, más se han beneficiado de las ayudas el pasado año. Por el contrario, los vehículos de segmentos superiores o de lujo podrían iniciar su recuperación durante 2010 a medida que también lo hagan las condiciones económicas generales. Precisamente, 2009 fue un año más duro para los fabricantes 'premiun', según JD Power, porque no contaban con ningún estímulo de compra. Incluso, en algunos casos eran penalizados fiscalmente por razones medioambientales. |